El tacho vendimiador, símbolo de la actividad vitivinícola, será el elemento de intervención artística para la libertad creativa de unos 55 artistas mendocinos.
El viejo y glorioso cesto de cosecha convertido en objeto de arte es la idea del proyecto Tach-os que hoy sale a las calles de la ciudad para mostrarse ante los peatones.
La Vendimia de las Artes 2007 reúne en esta propuesta a medio centenar de artistas locales –ya sean pintores, escultores, dibujantes, ceramistas– que intervinieron un elemento representativo de la vitivinicultura como es el recipiente de uvas para transformarlo en una obra de arte.
Los tachos serán transportados hoy por sus artistas, quienes se reunirán a las 11.30 en San Martín y peatonal Sarmiento, para luego caminar hasta el Museo de Arte Moderno, ubicado en la plaza Independencia.
Las uvas serán remplazadas en este caso por papeles que contendrán una encuesta sobre el arte en época vendimial. Los transeúntes que se sumen a la caminata podrán responder a si hay arte en vendimia y por qué, para depositar sus opiniones en los “tachos artísticos”. Esta particular forma de inaugurar la muestra tiene como finalidad socializar el arte, permitiendo así el intercambio concreto entre el artista y el público.
Las obras se exhibirán hasta el 6 de marzo en diferentes espacios culturales: el Museo de Arte Moderno, el museo Fader, el Palmares Bureau, el Museo del Área Fundacional, el ECA y el Centro Cultural Victoria (Mitre 1495, Chacras de Coria). El 8 de marzo, bajo el lema “Arte x Vendimia Venta x Subasta”, se concretará la subasta de las más de 50 obras participantes en el Centro Cultural Victoria.
Viviana Bianchi, directora del Cultural Victoria, tuvo esta llamativa idea e invitó a los artistas locales a participar. La curadora de la muestra es Graciela Distéfano, quien se reunió con los participantes para definir el concepto central del objeto intervenido. El único requisito para formar parte de este proyecto fue el de ser mendocino.
El miércoles próximo, a las 22, Distéfano tendrá a cargo en el Museo de Arte Moderno una mesa redonda sobre esta temática y la muestra en cuestión.
Contenidos religiosos, sociales, políticos, ecológicos, urbanos o estéticos tendrán estos cestos vendimiales, según la intención de cada artista. Una vez finalizada la muestra, la idea es plasmar esta experiencia en un libro, así como repetirla en 2008.
“Nos interesó tomar como elemento de creación artística al tacho cosechador porque la vendimia también es arte, y los artistas mendocinos tienen su forma de expresar la vendimia”, considera Viviana Bianchi.
En este sentido, la curadora Distéfano agregó que el tacho es el “disparador del acto creativo”. “Partiendo de un mismo significado de tacho vitivinícola consensuado con los artistas, ellos luego transformaron ese objeto en objeto artístico; o sea, darle una intencionalidad y un sentido para generar con el tacho un hecho artístico”, explicó.
Un objetivo implícito en este proyecto cultural es la sorpresa que puede generarle al espectador cada uno de los más de 50 recipientes intervenidos. Esto porque, aunque todos los tachos son de iguales dimensiones, cada artista trabajó en ellos libremente y les imprimió su propia estética, su propia creatividad. Para Distéfano, la reflexión del público y su devolución se verá el día de la subasta. “Con la adquisición de las obras quedará también de manifiesto el gusto, la visión y el sentimiento del espectador hacia el objeto, además de potenciar con esto el mercado del arte”, concluyó.
Comentario
Más objetos unidos por el arte
No es la primera vez que objetos de la vida cotidiana se prestan al servicio de los artistas para un proyecto en común, como el Tach-os.
Los argentinos apreciamos el año pasado el proyecto CowParade, en el que plásticos del país –entre ellos, la tupungatina Pilar Bosia– intervinieron artísticamente ejemplares vacunos de fibra de vidrio.
También las camas tuvieron su costado artístico gracias a la propuesta solidaria de la mendocina Nora Correas. Las camitas se tituló esa megamuestra de 2003, que tuvo lugar en el Centro Cultural Recoleta, y en la que un centenar de artistas del país –entre ellos, 30 mendocinos– crearon su obra de arte sobre una camita de muñecas de alambre de pequeñas dimensiones.
Correas también inició en 2006 el proyecto Patagonia para que unos tres mil artistas intervengan la bandera argentina en defensa de los recursos naturales del país.